Querido Septiembre.

Querido Septiembre:

Has sido el mes más difícil al que (d)escribir. No sabía por donde empezar ni por donde acabar. Sin ninguna idea clara estaba perdida en un septiembre al que robaba días que convertía en 35 de agosto.

¿Qué podía contar de ti? ¿Qué te podía contar de mi? El simple hecho de pensarlo me producía dolor de cabeza y pereza; mucha pereza de aceptar la vuelta a la rutina y dejar de contar los días de sol y playa para empezar un mes que para muchos tiene 30 lunes; y que a pesar de que también has tenido tus cosas buenas, el recuerdo del verano sobre mi piel te estaba relegando a un segundo plano.

Sigue leyendo

Anuncios

La carta.

El otro día me pidieron que te escribiera una carta. ¿Una carta? -pensé yo. Hace años que ya no se envían ni mucho menos se reciben; entonces ¿por qué una carta? y ¿por qué a ti?, ¿por qué yo?

Además hacía tiempo que habíamos dejado de hablar, bueno que tú dejaste de hablar, y ahora nuestro desconocimiento era total. Sé que te hablaban de mi porque a mi me hablaban de ti, pero siempre en boca de terceros y tirando de un puñado de recuerdos que se iban desvaneciendo y transformándose con el paso del tiempo.

Sigue leyendo

Volver.

Un día cualquiera, de esos que no se marcan en el calendario, decidiste volver a mi tras años de silencio. Silencio que nos ha convertido en desconocidos y en meros espectadores de nuestras vidas a través de una gran pantalla llamada facebook.

Has vivido mis logros académicos, escuchado mis canciones y has visto que sigo conservando a los amigos de toda la vida, esos que tú ya conocías. Y yo he compartido tus viajes, leído tus artículos, y he disfrutado de tu año de libertad.

Sigue leyendo

Desconocidos.

A lo largo de la vida se van dejando atrás muchas cosas.

¿Recuerdas aquellas muñecas con las que pasabas mañanas enteras peinando o vistiendo? ¿Y esas tardes de interminables merendolas con los amigos y extraescolares que no servía para nada? Y qué me dices de los recreos enteros jugando a “polis y cacos” o al clásico balón prisionero… ¿Te acuerdas? Seguro que si pero ¿y de aquellos con los que jugabas? ¿De ese mejor amigo de la infancia?

Sigue leyendo

Cafetería I / Coffe Shop I.

Se acercó a sus labios el cigarrillo e inspiró. Estaba sentada en la terraza de una pintoresca cafetería; de mirada inquieta con una gabardina beige, su gran melena ondulada cobriza y el intenso color de sus uñas y labios rojos hacían que todas las miradas se dirigieran hacia ella. Nerviosa apagó el cigarrillo y encendió uno nuevo con la esperanza de que fuera el último; la espera se le estaba haciendo eterna.

Echó una calada al aire, suspiró y le vio. Sonriente se acercaba un hombre maduro, de su misma edad, con unos pantalones de pinzas y una gabardina también beige, a la moda de la época.

Se podría decir que eran viejos conocidos que un día sus vidas se cruzaron para volverse a descruzar y que desde entonces sus caminos deciden separarlos o juntarlos al azar del destino.

Sigue leyendo