The boy next door.

Llevo demasiados días atrapada entre mis propias letras. Enredada con mis pensamientos sin saber cómo describir(te). Una entrada que se presumía “fácil” me ha desvelado noches e incluso mañanas. No daba con la fórmula exacta porque no te estaba reconociendo.

Todos estos días te he tenido frente a mi; cuando nos cruzábamos en el semáforo, comprando el pan o incluso en el trabajo. Y como siempre sucede, un día sin importancia me di cuenta que eras tú.

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Querido Junio.

Querido Junio:

¡Qué bonito ha sido vivirte pero qué difícil escribirte! y qué cierta la frase de que el tiempo pasa volando cuando se está bien.

Durante tus apenas 30 días me has dado tanto que no sé cómo agradecértelo.

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¿Miedo al fracaso?

Llevo más de un mes pensando, escribiendo, borrando y reescribiendo esta entrada; y todo porque el otro día (y quien dice el otro día hace ya casi un año) me preguntaron si tenía miedo al fracaso.

La verdad es que hasta ese momento no me lo había planteado, ni mucho menos había juntado en una misma frase las palabras miedo y fracaso ¿absurdo verdad? Supongo que soy una de las pocas personas afortunadas o una de las más despreocupadas por este tema. Me explicaré.

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Domingos.

Ya es domingo. Un domingo más en la que tu ausencia es la protagonista, o un domingo menos de resaca.

Si tuviera que decidir cuál es el día de la semana más aburrido elegiría los domingos, sobretodo sus tardes. Tardes que para mi siempre son grises ya sea verano o invierno. Tardes de sofing y películas tontas que te hacen reír o llorar bajo la manta o en tirantes. Tardes de verte en línea y no hablarte. Tardes de esperar un mensaje, el tuyo. Tardes en las que quiero cambiar un domingo conmigo por un domingo contigo.

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Querido Mayo.

Querido Mayo:

Has sido un mes de contrastes. De rutinas y de planes improvisados. De un quiero pero no puedo. De vivir en verano por la mañana y en otoño por la tarde. He pasado de no tener suficientes horas al día, a tener demasiado tiempo libre. De tener sueño(s) a no tenerlo(s) y de volverlos a recuperar. De un contigo pero sin ti.

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