Your name (tu nombre).

Miró los billetes de tren que tenía en su mano. Apenas faltaban cinco minutos para llegar a su destino. Se reclinó en el asiento mientras guardaba los papeles. Nunca pensó que ese premio le iba a tocar a ella, ni siquiera se había presentado al concurso. Había permanecido volcada en el trabajo hasta que de repente sus jefes la nombraron ganadora. Enseguida supo quién había sido el culpable de semejante triquiñuela; David y juró que se lo haría pagar, pero no ahora. Ahora iba a disfrutar de unos merecidos días de descanso en un hotel de esos con encanto perdido en la costa de Cantabria. Si, se relajaría y se olvidaría de todo.

Sigue leyendo

Anuncios

La despensa.

Cuando fue a comprar el piso en el que ahora vivía, una de las primeras cosas que más le llamaron la atención fue la gran despensa que comunicaba la terraza con la cocina.

-Era perfecta -pensó. Y sin apenas mirar el resto del inmueble cerró el trato.

Desde pequeña le fascinaban esos cuartuchos donde la gente guardaba cientos de botes, cajas, botellas… y secretos. Pero su verdadera afición hacia las despensas nació hace un par de meses atrás.

Sigue leyendo

Guantes negros.

Una mujer entra a su apartamento, es de noche. Lleva guantes negros.

Vacía su bolso encima del escritorio y caen dos monedas de diez centavos y una de cinco. Recoge las de diez y las coloca de vuelta en su monedero mientras pone la de cinco debajo de una botella de whisky.

Se dirige a la cocina donde hay una caja de cerillas con tan solo una adentro. Arroja los guantes a la chimenea y la enciende.

En ese preciso instante suena el teléfono. Contesta y dice: “Nunca en mi vida tuve un par de guantes negros”.

Y se marcha.

-Fragmento extraído de The Last Tycoon.

Espejo.

Corría con desesperación por las estrechas calles de la ciudad. El frío y la cerrada noche no auguraban nada bueno pues el tiempo se le acababa, pero también eran su mejor aliado para pasar desapercibida.

Frenó de su alocada carrera en el portal más oscuro que encontró. No sabía cuanto tiempo llevaba corriendo pero no podía permitir que sus piernas flaquearan ahora; necesitaba todas sus fuerzas para continuar. Menos mal que hacía dos meses que había decidido ponerse en forma, bueno ella no lo había decidido, a decir verdad, odiaba el gimnasio, pero ahora podría ser su salvación.

Sigue leyendo

Sin palabras.

Hay semanas que te quedas sin palabras.

Semanas de ideas desordenadas y frases inconexas.

Semanas en las que se te olvida como (des)escribir ese cúmulo extraño de sensaciones llamados sentimientos.

Semanas en las que las letras juegan al escondite.

Semanas en las que ni me sirves de inspiración.

Hay semanas que te dejan sin palabras, y esta es una de esas.

-Ara.

Querido Junio.

Querido Junio:

Pasaste por mi lado y ni siquiera te diste cuenta. Me trataste como a una (des)conocida más que pasea y se pierde entre la multitud.

Es verdad que ha pasado un año desde que compartíamos noches de insomnio y libros hasta la madrugada, pero aún seguimos siendo los mismos… o eso creía yo, hasta que nos vi disfrutando de esas noches por separado.

Sigue leyendo

El secreto del Lunes.

Lugar inalcanzable de leyenda.

Uno de los siete reinos de los dioses.

Nunca el favorito de su madre Selene.

Espectador de grandes acontecimientos,

Soñaba con ser algún día el protagonista amado.

-Ara.