Querido Junio.

Querido Junio:

¡Qué bonito ha sido vivirte pero qué difícil escribirte! y qué cierta la frase de que el tiempo pasa volando cuando se está bien.

Durante tus apenas 30 días me has dado tanto que no sé cómo agradecértelo.

Sigue leyendo

Anuncios

Barcelona.

Los veranos en Barcelona siempre eran especiales. Cada año descubría una Barcelona distinta y una nueva sonrisa con la que pasear.

El primer verano se perdió de la mano de Carles por el Parque Güell, conoció la noche de la sala Razzmatazz con Pau y contempló la ciudad desde la altura del Tibidabo con Albert. El segundo amaneció en la Barceloneta con Guillem, paseó por el Barri Gòtic con Roger y buscó con Joan el silencio de Santa María del Mar. Al verano siguiente conquistó Montjuic con Manel, fotografió el Arc de Triomf con Lluís y buceó entre las salas del Aquarium con Xavi. El último verano se enamoró de Sergi en la estrecha calle dels Petons. Y este año se (re)encontró con Albert y su mirada en la Noche de San Juan.

Sigue leyendo

Querido Septiembre.

Querido Septiembre:

Has sido el mes más difícil al que (d)escribir. No sabía por donde empezar ni por donde acabar. Sin ninguna idea clara estaba perdida en un septiembre al que robaba días que convertía en 35 de agosto.

¿Qué podía contar de ti? ¿Qué te podía contar de mi? El simple hecho de pensarlo me producía dolor de cabeza y pereza; mucha pereza de aceptar la vuelta a la rutina y dejar de contar los días de sol y playa para empezar un mes que para muchos tiene 30 lunes; y que a pesar de que también has tenido tus cosas buenas, el recuerdo del verano sobre mi piel te estaba relegando a un segundo plano.

Sigue leyendo

Querido Agosto.

Querido verano: llegaste, viste y venciste.

Llegaste lleno de promesas, viste innumerables puestas de sol y venciste todas las expectativas. Porque cuando se esta de vacaciones todo parece es más bonito. El sol brilla con mayor intensidad, la comida sabe mejor y las horas en buena compañía se te escapan como arena entre los dedos. Y aunque intentas guardar, recolectar y capturar todos esos momentos en un frasco de cristal, en una fotografía o en un beso bajo el agua, septiembre siempre se adelanta.

Sigue leyendo

La despensa.

Cuando fue a comprar el piso en el que ahora vivía, una de las primeras cosas que más le llamaron la atención fue la gran despensa que comunicaba la terraza con la cocina.

-Era perfecta -pensó. Y sin apenas mirar el resto del inmueble cerró el trato.

Desde pequeña le fascinaban esos cuartuchos donde la gente guardaba cientos de botes, cajas, botellas… y secretos. Pero su verdadera afición hacia las despensas nació hace un par de meses atrás.

Sigue leyendo