La novia.

-¿Quieres casarte conmigo?

-Sí.

Una pregunta bastó para que empezara todo. Una nueva vida con la que llevaba soñando desde que tengo memoria. Una vida que se nos había inculcado desde el colegio con fiestas de té, clases de corte y confección, e historias de princesas y dragones.

Recuerdo cómo al terminar la escuela por la tarde nos reuníamos las cinco de siempre a tomar café y a imaginar cómo sería nuestra vida a partir de ese momento, de esa pregunta. Ahora me doy cuenta de que eran cafés vacíos, conversaciones muertas e ilusiones inventadas, pero en ese momento todo nos parecía perfecto.

Sigue leyendo

Anuncios

Dualidad.

En mitad de la partida echó una moneda al aire.

Cara vida, cruz muerte.

La moneda giró y cayó de lado.

Abandonaron la jugada comprendiendo que la vida necesita muerte y la muerte vida para existir.

-Ara.

Sigue leyendo

El mundo volvió a girar de nuevo.

Aquél fue un verano fantástico y eso que los días pasaron tan deprisa que se quedó corto para tantos planes como tenía. Tenía planes… pero no te tenía a ti, aún no te había conocido. Pero surgió de pronto la oportunidad de conocernos, el encuentro en aquella fiesta junto a la playa a la luz de la luna. Después, la luz del sol nos descubrió que todo cuanto habíamos soñado la noche anterior era más hermoso aún, y tus ojos desprendían una luz que me dejaba pegado a ti como una polilla junto a un farol nocturno.

A medida que nos fuimos conociendo descubrimos que la atracción inicial que sentimos se hacía más fuerte cada día. Pero llegó el final y debimos separarnos. ¡Qué tristeza aquella tarde!… Te acompañé a la pequeña estación de ferrocarril del pueblo y miramos nuestros ojos en silencio. Tenías que subir al tren y tu mano soltó la mía. Las luces de la estación brillaban ahora más en tus ojos y te ofrecí mi pañuelo con la inicial de mi nombre trabada en azul en un extremo. Lo tomaste con cuidado y subiste con él al vagón, y ya dentro, desde la ventanilla, me diste el último adiós y me enviaste tu último beso.

Sigue leyendo

Querido Octubre.

Querido Octubre:

Este año decidiste despertarme con uno de esos besos to the moon and back y volviste a sacar lo mejor de mi. Como siempre, juntos hemos (re)conocido a las personas que merecen la pena y queremos tener en nuestras noches y días y nos dimos cuenta que ya no estabas entre ellas.

Por muchas veces que te empeñes en volver si el destino no tiene espacio para mí en tu vida, sé más valiente y suéltame, sigue el camino de tus recuerdos y quédate con ellos. Ya hemos jugado durante demasiado tiempo y no tenemos nuevos trucos ni nuevas trampas con los que sorprender(nos). Nos (des)conocemos demasiado bien como para reanudar una partida que está en jaque mate.

Vamos a jugar a esperar a ver quién deja antes de llamar.

Sigue leyendo

Escritoras.

Aprende de Jane Austen a diferenciar entre Orgullo y Prejuicio. Acompaña a La señora Dalloway en un día de su vida y conoce a la verdadera Virginia Woolf en Orlando.

Sumérgete en el mágico mundo de J.K. Rowling y descubre que hacer ante una Vacante imprevista. 

Averigua quien fue el último de los Diez negritos o por qué No quedó ninguno e investiga junto a Hércules Poirot y su creadora Agatha Christie el Asesinato en el Orient Express. Aunque si decides continuar el trayecto te encontrarás con La chica del tren de Paula Hawkins y la pluma de Julia Navarro te apuntará en Dispara, yo ya estoy muerto.

Sigue leyendo

Your name (tu nombre).

Miró los billetes de tren que tenía en su mano. Apenas faltaban cinco minutos para llegar a su destino. Se reclinó en el asiento mientras guardaba los papeles. Nunca pensó que ese premio le iba a tocar a ella, ni siquiera se había presentado al concurso. Había permanecido volcada en el trabajo hasta que de repente sus jefes la nombraron ganadora. Enseguida supo quién había sido el culpable de semejante triquiñuela; David y juró que se lo haría pagar, pero no ahora. Ahora iba a disfrutar de unos merecidos días de descanso en un hotel de esos con encanto perdido en la costa de Cantabria. Si, se relajaría y se olvidaría de todo.

Sigue leyendo